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El Aeropuerto de Gran Canaria ha instalado hoy 11 desfibriladores en su terminal, una medida que además de incrementar el alcance de los servicios sanitarios disponibles actualmente, supondrá una garantía de asistencia rápida y vital para cualquier pasajero, trabajador o usuario que pudiera sufrir una parada cardiorrespiratoria. 

Las columnas de ‘rescate cardíaco’ (en las que se encuentran estos desfibriladores) se encuentran en zonas visibles y debidamente señalizadas y no sólo permiten realizar maniobras de soporte vital básico, sino que también son los primeros eslabones de la cadena de supervivencia hasta que lleguen los servicios médicos de urgencia. Para ello, en un primer momento, cada aparato determina, mediante un electrocardiograma, la necesidad o no de aplicar una descarga mientras guía al personal que lo usa indicándole los pasos a seguir. 

De manera simultánea, el dispositivo activa automáticamente una señal de alarma en el servicio médico del aeropuerto, que se desplazará al punto requerido para prestar asistencia en el menor tiempo posible. 

El Aeropuerto de Gran Canaria ha hecho una inversión en la instalación y mantenimiento de los 11 puntos de rescate cardíaco en la terminal, y en la formación de personas que desarrollan su labor en el recinto aeroportuario. 

Formación de empleados 

El uso de los nuevos dispositivos no está restringido al personal sanitario. De hecho, el Aeropuerto ha impartido un curso a un grupo de empleados que estaban interesados en adquirir los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para la correcta aplicación de los desfibriladores. 
Estos trabajadores (personal de Aena y de empresas que desarrollan su labor en el aeródromo) pertenecen a numerosos departamentos y, gracias a este curso, están capacitados para atender una emergencia prácticamente en cualquier punto del terminal.

El 112 cobrará una tasa en las salidas por imprudencias

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«Es una tasa y no una sanción», reiteró ayer una y otra vez la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, a la hora de explicar la nueva tasa que la Junta de Castilla y León quiere poner en marcha en 2012 para cobrar por el uso de los servicios de emergencia a aquellas personas que han actuado de forma «negligente». El objetivo, «eliminar» determinados comportamientos, fundamentalmente a la hora de realizar actividades deportivas o recreativas, sin tener en cuenta los riesgos y peligros advertidos por las autoridades como nevadas, aludes o desprendimientos. Con esta tasa en materia de protección ciudadana, que «no tiene afán recaudatorio», sino que buscar «disuadir de conductas imprudentes», se «intenta cubrir el coste del servicio» 112 ante una actuación indebida.

Los precios recogidos en la ley, aunque no computan el coste total del servicio, son tan variados como 32,30 euros por hora por operador que participe en el rescate o intervención del 112 ó 1.947 euros a la hora por la actuación del helicóptero.

«No se trata de sancionar a nadie, sino de utilizar los medios bien», subrayó Del Olmo, quien advirtió de esta tasa busca que quien actúa de forma negligente y como consecuencia de ello sufre un accidente «pague lo que le cuesta a la administración». Además, pretende inculcar un uso racional de los recursos públicos, incidió la consejera, quien alertó de que una actuación por una imprudencia puede ocasionar que se llegue tarde a atender una emergencia por tener los medios ocupados en ese momento.

¡Cuanto Antes Aprendan Mejor!

¡Cuanto antes mejor!

Fuente elmundo.es

 

Niños de una guardería aprenden primeros auxilios en la escuela durante una jornada de seguridad en Seúl, Corea del Sur. Lee Jin-man 

Un desfibrilador con mayor porcentaje de exito y que no daña los tejidos

Fuente 20 minutos.

 

  • Los resultados sobre el tipo de arritmia más frecuente han sido positivos.
  • Suponen un ahorro de consumo energético respecto a los actuales.
  • Las pruebas en animales hacen pensar de forma optimista en su uso sobre humanos.

 

Según el CNRS, la próxima etapa será probar la nueva técnica en seres humanos, ya que alrededor de 10 millones de personas en Europa y EE UU sufren fibrilación auricular, que puede incrementar las posibilidades de desarrollar una apoplejía o un fallo cardíaco.

 

Un equipo internacional de científicos ha desarrollado un desfibrilador que aumenta el porcentaje de éxito para restaurar el ritmo cardíaco, no daña los tejidos y utiliza menos energía, según informó esta semana el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia(CNRS).

El nuevo dispositivo, bautizado como LEAP (por Low Energy Anti-fibrillation Pacing) y cuyas particularidades que se darán a conocer en el próximo número de la revista científica Nature, ha sido probado con éxito en animales con fibrilación auricular, el tipo de arritmia más frecuente en el mundo.

El equipo utilizó en esas pruebas un catéter cardíaco clásico para enviar impulsos eléctricos un 80 % menores que los desfibriladores actuales, ante los que los animales, según el CNRS, respondieron casi inmediatamente y retomaron el ritmo normal. LEAP evita utilizar grandes descargas eléctricas para evitar daños a los tejidos y dolores a los pacientes y además permite alargar la vida útil de las baterías.